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miércoles, octubre 22, 2008

Víctimas de serie B

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Como he comentado antes, en mi infancia tuve el primer contacto con películas de serie B estadounidenses con la cinta The Blob, protagonizada por Steve McQueen. Esta fue transmitida por aquella desaparecida barra dominical llamada 'Cine Permanencia Voluntaria', donde eventualmente caían películas de la década de 1960 quizá por lo barato de las licencias, antes de que se volvieran clásicos cotizados por el espíritu retro. Aunque se han creado muñecos y figuras de acción que conmemoran aquellas producciones, nunca antes había visto que se rindiera tributo a los extras que hacen el papel de aterrorizados habitantes que sufren el embate de algún monstruo radiactivo-extraterrestre-loquesea gigante. Estas víctimas anónimas que corren presas del pánico son el alma de estas producciones, fieles representantes del pánico anticomunista que prevalecía en aquella época. De venta aquí

martes, julio 08, 2008

Catálogo de juguetes Lily Ledy (circa 1980)

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Este catálogo se incluía en un ejemplar del Reader’s Digest en español que conservaban mis padres. De estos juguetes, sólo recuerdo haber tenido el muñeco del Hombre Nuclear y los autos conocidos como Pilotos Infernales, cuya mecánica era en si misma extraña: estaban diseñados para chocar y reconstruirse ad infinitum, algo bastante adecuado para el trato que reciben originalmente. Quienes aun conservan sus juguetes de la infancia podrán encontrar en ellos las huellas del uso; nada más triste que un juguete de otra época en perfecto estado de conservación. ¿Cuál es el objetivo de comprar juguetes si no es para usarlos? En Toy Story 2 hay una reflexión al respecto. En todo caso los juguetes ‘de diseñador’ fueron el paso lógico (e inteligente) al coleccionismo ‘retro’. Hace tiempo que bazares como la Lagunilla fueron saqueados de las auténticas reliquias de la infancia perdida. El mercado de la nostalgia es un gran negocio.

Hay que notar la aparición de muñecas con vestidos tradicionales mexicanos; resabio del orgullo nacional de la década de 1970. Destacan además la presencia de órganos eléctricos, la Mujer Biónica y por supuesto las muñecas Comiditas y Lagrimitas.